Las emociones forman parte esencial de nuestra vida. Nos acompañan a cada momento, influyen en nuestras decisiones, en la manera en que nos relacionamos y en cómo interpretamos el mundo.
Sin embargo, muchas veces no sabemos cómo manejarlas y terminamos pensando: «¿Por qué todo me abruma tanto?» o «¿por qué reacciono así?». Cuando nos sentimos desbordados emocionalmente, aprender a gestionar las emociones se convierte en un paso fundamental para recuperar la calma, el equilibrio y el amor propio.
Para poder gestionar nuestras emociones, debemos primero saber reconocerlas. Identificarlas y tenerlas claras, es fundamental para poder luego gestionarlas; sin embargo, esto es algo que como veo en Encuentros la mayoría de las veces, no sabemos hacer.
En nuestra cultura latina aprendimos que “hay que ser fuerte”, que llorar es de débiles y que expresar rabia/enojo es peligroso o prohibido. Nos enseñaron a guardarlo todo. Por lo tanto, no nos enseñaron a reconocer ni a validar nuestras emociones (ni mucho menos a atenderlas), esto hace que gestionarlas sea muy complejo, pues ni siquiera las entendemos.
Y por si fuera poco, hay situaciones en las que experimentamos varias emociones al tiempo!, o, nos encontramos en momentos como el proceso migratorio, en el que no sólo se presentan varias emociones en simultáneo, sino que además de ello algunas parecen contradictorias, la llamada ambivalencia migratoria, por ejemplo: alegría mezclada con tristeza; alegría por unos motivos, tristeza por otros.
Más no todo está perdido ni es demasiado tarde; como otras cosas en la vida, podemos aprender a acercarnos a lo que sentimos, a identificar cómo se llama y reconocer qué hago usualmente cuando experimento una u otra emoción. De la misma manera, podemos aprender a gestionarlas de maneras diferentes a como lo hemos hecho hasta ahora; podemos hacerlo desde la consciencia; podemos construir nuevas maneras, maneras más sanas tanto conmigo como con los otros. Por supuesto este también es un proceso, no ocurre de la noche a la mañana, pero puedo decirte desde mi experiencia personal y profesional, que es un camino de autoconocimiento muy interesante y satisfactorio; ya luego verás que es todo un Arte que puedes dominar.
Gestionar las emociones no significa reprimirlas ni fingir que estás bien todo el tiempo. Se trata de entender lo que sientes, darle un sentido y actuar desde la consciencia.
Cada emoción cumple una función y es una señal que incluso tu cuerpo te envía:
Cuando comprendemos que las emociones son mensajeras, dejamos de luchar contra ellas y empezamos a escucharlas con compasión.
Ignorar lo que sientes o intentar «aguantar» sin ayuda puede pasar una factura alta a tu salud mental y física. La acumulación de estrés no resuelto suele manifestarse de las siguientes formas:
Si te identificas con algún o varios puntos de los anteriores, puede ser un buen momento para iniciar el camino de reconocer tus emociones y aprender a expresarlas con respeto; esta es una habilidad clave para tu estabilidad personal y tus relaciones.
Si buscas herramientas diarias para manejar momentos de alta tensión, estas prácticas te pueden ayudar:
La gestión emocional no es algo que se aprenda de la noche a la mañana; es un proceso continuo de autoconocimiento y reconciliación con tu historia.
Contar con el acompañamiento de un psicólogo especialista en regulación emocional te permite:
Gestionar tus emociones no consiste en controlar férreamente lo que sientes, sino en aprender a convivir con cada emoción desde la comprensión, el respeto y el equilibrio.
Cada vez que decides escucharte con empatía, estás cultivando bienestar, resiliencia y salud mental.
Si sientes que es el momento de empezar a gestionar tus emociones de una manera más sana, y no sabes cómo hacerlo, no tienes que hacerlo sola/solo, puedo acompañarte. Te invito a Encuentros, un espacio confidencial y seguro en el que brindo Asesoría Psicológica Online en Español.
Recuerda: "Soy latina y migrante, sé cómo te sientes, puedo entenderte".
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