Soy Jenny Hermann, latina, migrante, esposa y madre. Una mujer que lleva la música por dentro, a quien le encantan el sol y el mar y a quien le gusta un montón viajar; alguien que disfruta de una deliciosa comida, un rico café, un buen vino. Una persona que ha vivido épocas de mucha diversión y también años de profundo y contínuo dolor. Una mujer que ha soñado, que ha deseado, que se ha frustrado y que también ha alcanzado. Alguien que ha caminado por muchos años en el eterno proceso de conocerse, de sentirse, de sanarse, de encontrarse. Una mujer a quien le gusta cuidar y alimentar sus relaciones; quien disfruta de acompañar a otros, de apoyar, de caminar juntos. Alguien a quien le gusta compartir lo que nos va pasando en la vida, alguien a quien le gusta escuchar lo que otros tienen por contar.
Escuchar y orientar es algo que he hecho siempre, incluso antes de estudiar psicología. Sin embargo, primero tuve que avanzar en mi propio camino y llegar a cierto momento del mismo para poder conectar los puntos y saber que es esto a lo que me quiero dedicar en mi vida laboral.
Quizá como muchos buscaba alcanzar algunos sueños con los que creía podría ser feliz, así que fuí trabajando en aspectos que desde mi vista eran los que no me permitían lograr esos sueños y por tanto esa felicidad. Este trabajo no ha sido sencillo ni corto.. dediqué muchos años a comprender, “resolver” y “sanar” aquello que no me dejaba avanzar del punto en el que estaba sumergida en aquel entonces: temas conmigo y con mis seres más queridos; creencias, posturas, roles, heridas, dolores, rabias, inconformidades, quejas, reclamos.... todas ellas cosas que hoy puedo ver de una manera distinta y entender -sin juzgar- que hacían parte del camino que debía recorrer para justamente vivir lo que deseaba. Mirarnos a nosotros mismos no es fácil; solemos pensar que afuera, que en los otros, están los motivos que nos impiden lograr lo que queremos y ser felices. Fue complejo llegar a un pensamiento distinto.
Poco a poco fui avanzando y comprendiendo más elementos que hacían parte del panorama. Fuí tomando cada uno y trabajando en lo que me proponían: sanar mis heridas, enfrentar mis miedos, ver mis inseguridades, cuestionar y cambiar mis creencias sobre mí misma; ahora suena fácil pero así no se sentía. Sin darme cuenta fui cambiando la perspectiva, las prioridades, el foco; sin saber muy bien cuándo, empecé a mirar en otra dirección y a sentirme más liviana y tranquila. Y justo ella, la tranquilidad, se fue convirtiendo en una pista, en un indicador de por dónde debía continuar. Aquí pude por fin escucharme y sentirme genuina y sin miedo. Me permití vivir así por unos años, mientras cocinaba aún por dentro mis más grandes sueños (vivir fuera del país, pisar la tierra de mis ancestros -Alemania- , casarme, formar mi propia familia), y luego, un tiempo después, esos sueños empezaron de manera fluida e “inesperada” a materializarse. Ahora resido en Alemania con mi esposo y mi hija.
Y aunque el proceso por supuesto no ha terminado (sé que estos temas tendré que trabajarlos siempre), ahora puedo sortear de una manera más adecuada las situaciones que la vida me va trayendo, los retos que día a día siguen y seguirán aparecienddo. Estoy tranquila conmigo y con mi vida y me siento más disponible para ayudar. Y aquí estoy, dispuesta a escucharte y orientarte, dispuesta a ayudarte.
Soy psicóloga de profesión; por más de 15 años trabajé en mi país (Colombia) en ámbitos como el educativo, social, comunitario y de salud, en especial liderando y ejecutando programas y proyectos de Salud Sexual y Reproductiva, Desarrollo Humano y de Salud Mental dirigidos principalmente a poblaciones vulnerables (jóvenes en situación de desplazamiento, víctimas del conflicto armado, población indígena y afrodescendiente-niños, niñas, mujeres-). En el marco de la Pandemia del Covid 19, lideré en una institución de Salud la construcción y puesta en marcha de la atención psicológica a pacientes positivos para Covid y sus familiares; dando con ello paso a la creación del Programa de Salud Mental de la entidad.
En esta trayectoria, estando vinculada a instituciones educativas y de salud, tuve la oportunidad de acompañar a jóvenes y adultos en procesos personales a través de espacios de asesoría psicológica, orientando y guiando en la solución de conflictos personales y relacionales, toma de decisiones, duelos, construcción de proyecto de vida, problemas en las relaciones de pareja y familiares, autoestima, gestión de emociones, VIH/SIDA, entre otros. Este acompañar empezó a gestar ese sentir aún difuso de lo que quería hacer por siempre en mi vida laboral; me encantaba tanto como hoy escuchar y orientar, sólo que en aquellos escenarios no podía hacerlo con otros elementos que yo quería y que para mí lo harían sentir más cómodo y tranquilo tanto para mi como para aquellos a quienes escuchaba; habían ciertas barreras que me impedían hacer psicología como mi intución lo decía. Aún así, por mi cuenta hice algunos acompañamientos con ese formato incipiente que mi cabeza intentaba integrar, llegó el nombre de Encuentros a mi cabeza y tomaron una inicial forma los componentes que veía compatibles con este nuevo sueño, pero aún no era el tiempo. Seguí entonces trabajando en Instituciones hasta que mi vida de la mano de mi proceso interno, empezó verdaderamente a cambiar.
Con mis inicios en Alemania, entre el aprendizaje del idioma, el tramitar mi licencia de conducción y esas otras cosas que hacemos para integrarnos a un nuevo lugar, se despierta de nuevo en mí el deseo de servir, de ayudar, así que empiezo a conjugar este deseo con mi gusto por escuchar y orientar a otros; recuerdo la idea de Encuentros y el sentir que me generaba; pienso entonces en que así esté en Alemania puedo ayudar en mi idioma, en Español!, pienso en que puedo acompañar a otros latinos que como yo están en tierras extranjeras y esto realmente me ilusiona; todo tiene sentido, encaja y se siente muy bien. Encuentros re nace en mi con fuerza y sentido, es el momento.
Hoy, de manera independiente, enruto mi vocación de servicio hacia la atención psicológica individual de adultos, bajo un formato cómodo y flexible que permite a las personas sentirse a gusto para hablar y a mi, hacer lo que laboralmente me hace feliz.